Con el inicio de las vacaciones de invierno, COANIQUEM alerta sobre el aumento de riesgos de quemaduras en niños y niñas, haciendo un llamado a extremar las medidas de seguridad en el hogar.

Con el inicio de las vacaciones de invierno, los niños y niñas permanecen más tiempo en sus hogares, aumentando la exposición a diversos riesgos de quemaduras. Por ello, COANIQUEM hace un llamado a padres, madres y cuidadores a extremar las medidas de seguridad, especialmente frente al uso de estufas, hervidores, líquidos calientes y guateros, elementos que durante esta época del año se convierten en una de las principales causas de quemaduras y lesiones prevenibles.
Durante los meses más fríos, el uso más frecuente de sistemas de calefacción y de recipientes con agua caliente incrementa el riesgo de lesiones prevenibles en el hogar. La mayoría de estos eventos ocurre al interior del domicilio y afecta principalmente a niños menores de cinco años. Las quemaduras pueden provocar dolor intenso, hospitalizaciones, cirugías, secuelas funcionales y emocionales que pueden acompañar a los pacientes durante años. Sin embargo, gran parte de estas situaciones pueden prevenirse con medidas simples de cuidado y supervisión.

Las estufas constituyen uno de los principales peligros durante el invierno debido a que los niños pueden acercarse demasiado a superficies calientes o volcarlas accidentalmente. Se recomienda mantener una distancia de seguridad de al menos un metro alrededor de las estufas, instalar barreras de protección cuando existan niños pequeños en el hogar, y evitar que jueguen cerca de equipos de calefacción. Además, se aconseja no secar ropa sobre estufas o calefactores, apagarlas cuando no estén siendo utilizadas, y evitar ubicarlas en espacios de alta circulación o cerca de material inflamable como cortinas o ropa.
Los derrames de agua caliente, té, café, sopa o leche son otra causa frecuente de quemaduras graves en niños pequeños. Se debe ubicar hervidores y recipientes calientes fuera del alcance de los niños, mantener los cables de los hervidores alejados del borde de mesas y muebles, y no transportar ni consumir líquidos calientes mientras se lleva a un niño en brazos. Evitar el uso de manteles que puedan ser tirados por los menores y servir líquidos calientes lejos de los niños, esperando que se enfríen antes de acercarlos.
Los guateros también representan un riesgo, pudiendo provocar quemaduras graves cuando presentan deterioro, filtraciones o cuando se llenan con agua excesivamente caliente. Se recomienda revisar periódicamente el estado del guatero y reemplazarlo si presenta desgaste, nunca utilizar agua hirviendo para llenarlo, no llenarlo completamente y verificar que esté correctamente cerrado. Además, se aconseja no dejar guateros dentro de la cama de niños pequeños, usarlos solo para calentar la cama y retirarlos después.
La supervisión activa de los adultos es la mejor herramienta para prevenir quemaduras. Las situaciones que pueden derivar en quemaduras ocurren en segundos y muchas veces durante actividades cotidianas del hogar. COANIQUEM recuerda que la prevención es responsabilidad de todos y que una acción simple puede evitar lesiones que afecten la vida de un niño o niña para siempre.
“Las vacaciones de invierno son una oportunidad para compartir en familia, pero también requieren mayor atención a los riesgos presentes en el hogar. Invitamos a los padres, madres y cuidadores a tomar medidas preventivas y a supervisar permanentemente a los niños para que disfruten de unas vacaciones seguras y libres de quemaduras”, señala el comunicado.
